La adicción sexual es real

Por María Marín

Cuando el escándalo de Tiger Woods salió a relucir, los medios etiquetaron al mejor golfista del mundo como un adicto sexual. La reacción del público indignado fue: “qué engañados nos tenía con esa cara de que no mata ni a una mosca, con una mujer tan bonita, ¿para qué buscó a otra? ” y “eso no es adicción, es poca vergüenza”.

¿Realmente se puede ser adicto al sexo? Muchos piensan que no y catalogan a quien sufre de esta condición como alguien extremadamente promiscuo. La adicción sexual es una dependencia poco entendida y muy condenada porque, a diferencia de otras adicciones, la dignidad y decencia del individuo son juzgadas severamente.

Una persona con adicción sexual experimenta una necesidad incontrolable de tener sexo en todo momento. A tal punto que la adicción domina la vida del individuo y acaba destruyendo su trabajo, relaciones y reputación, como el caso de Tiger Woods. Mientras ocurrió el escándalo de este deportista, yo me preocupaba por cómo se sentiría su esposa ante esta humillación. Muchas mujeres en esta situación se sienten inferiores y culpables porque piensan que pudieron evitar la compulsión sexual de su hombre si tan sólo hubieran sido más cariñosas, más complacientes o mejores amantes. ¡Qué error! El único responsable aquí es el adicto.

Mi consejo para aquellas que tengan por pareja un adicto al sexo es que se hagan estas tres preguntas: ¿Mi pareja acepta que tiene un problema y está dispuesto a buscar ayuda profesional?, ¿Comprendo que es una enfermedad y voy a apoyarlo?, ¿Sinceramente puedo perdonarlo?

Si todas tus respuestas son afirmativas, hay posibilidades de que la relación sobreviva. De lo contrario, ni lo sueñes, no va a funcionar y es mejor decir adiós. ¡Eso haría yo! Pero si decides seguir con él, ten en cuenta que puede ser un largo proceso, porque el adicto sexual, como cualquier otro adicto, suele tener recaídas. Recuerda que no eres responsable de aguantar o tratar de arreglar las fallas de otro, sólo las tuyas. 

Cómo saber si estás con un adicto al sexo:

·      La persona practica masturbación excesiva.

·      Continuamente mira revistas y películas pornográficas, además pasa largas horas frente al computador en sitios cibernéticos de pornografía.

·      Su deseo le obliga a acudir constantemente a clubes de bailarinas exóticas y a tiendas de artefactos sexuales.

·      Llama a líneas eróticas y mantiene relaciones sexuales con desconocidas o prostitutas.

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