La ley del hielo
Cuándo ignorar a tus atacantes
Por María Marín

Cuando pequeña era gordita y no había nada que me enfureciera más que los sobrenombres que me ponía mi hermano para burlarse. Algunos de sus favoritos eran: “gordifera”, “porki pig” y “vaca”. Pero de todos, el que más me enojaba era “refri”, según él yo era grande y cuadrada como un refrigerador de dos puertas.

Siempre me enojaba y cuando iba a acusarlo con mi papá, su consejo sabio era: “no le hagas caso y verás como deja de molestarte”. Lo intente muchas veces pero era imposible ignorarlo.

Un día, mi papá cansado de tantas quejas, me propuso un juego muy conveniente: “cada vez que tu hermano te moleste y tu lo ignores, te voy a dar 25 centavos, pero no le puedes decir que estoy pagándote”. A una temprana edad aprendí que cuando ignoras a tus enemigos les quitas el poder. Así descubrí la maravillosa “Ley del Hielo”.

Esta ley aplica en las relaciones familiares, laborales y románticas. Por ejemplo, existen suegras que con sus comentarios irónicos y acciones humillantes logran trastornar a sus pobres nueras, quienes en vez de defenderse, deberían ignorarlas. El arma más efectiva contra un agresor es la frialdad absoluta.

Cuando ignoras a quien te ataca lo enfureces porque le demuestras que a ti no te afectan sus agresiones y no te interesa tratar con él. Un adversario mide su poder de acuerdo a la efectividad de sus ataques y burlas, por lo tanto, entre menos te afecten, menos poder le das. ¡Al ignorarlo, lo anulas! y automáticamente adquieres el control de la situación. A todas esas mujeres que quieren vengarse del “ex” que las traicionó, les propongo aplicar esta ley. Cuando le prestas atención a tu “enemigo”, aunque sea para pelear, criticar, contradecir o repudiar, te expones a su influencia y creas una especie de alianza con él. En otras palabras, te conviertes en su socia ya que cada uno se mueve por las acciones y reacciones del otro.

Si quieres anular a esa persona que “aprieta tus botones”, ¡deja de darle importancia! Date cuenta que tu atención es lo que engrandece su posición. Te aseguro que la ley del hielo es la mejor venganza.

Atrévete a ser fría con el que te hostiga, esto hice con mi hermano, ¡y mientras su poder disminuyó mi alcancía se llenó! 

1 Comentario Para “La ley del hielo”
  • José
    29 noviembre, 2013 -

    Super buena la información yo quería saber un poco más y ya se lo que se necesita