Maridos infieles

Cuando la amante es un hombre

Por María Marín

Llamó a mi programa de radio una oyente desconsolada. Después de llevar siete años de matrimonio y 2 hijos, se llevo la sorpresa más grande de este mundo. Descubrió que su esposo le era infiel con quien ella menos lo hubiera imaginado: ¡un hombre!  Lo más doloroso no fue darse cuenta que su marido se había metido con otro hombre, sino enterarse que él se iba a vivir con su novio. Le pregunté: ¿Acaso nunca sospechaste que tu marido fuera bisexual? A lo que respondió: “en ocasiones tuve un presentimiento pero no quise prestarle atención”.

El caso de esta muchacha es más común de lo que muchos se imaginan. Aquellas que han estado envueltas con maridos “en el closet” confiesan que vieron señales de alerta e identificaron comportamientos poco usuales desde antes del matrimonio, pero los ignoraron. Todas coinciden en que su pareja siempre tenía “buenas excusas” para no tener sexo, como por ejemplo: “no creo en relaciones pre-maritales, quiero respetarte“, “no debemos tener intimidad durante tu embarazo, siento que lastimo al bebé“, “tengo mucho trabajo y estoy agotado“. Otra característica muy común entre éstos hombres de doble vida es que tienen un “íntimo amigo” con quien comparten regularmente y lo incluyen hasta en los eventos familiares.

Para una esposa es mucho más devastador cuando el marido traiciona con un hombre que con otra. La mujer se siente impotente emocional y físicamente porque no importa cuán duro trate de salvar la relación, ella sabe que es inútil competir contra un hombre.

En este escenario generalmente se juzga al hombre como el vil, y la mujer como la víctima, sin embargo, aunque muchos me critiquen, opino que ambos son víctimas. Hay que entender que estos hombres han sufrido casi toda una vida ocultando su preferencia sexual para poder ser aceptados en la sociedad. Muchos de ellos han tratado por todos los medios de esconder su secreto hasta el punto de caer en una profunda depresión y algunos, hasta en suicido.

Si tienes dudas en tu corazón de que tu hombre pueda estar “en el closet”, te aconsejo tener una conversación sincera y sin reproches que lo anime a expresar sus sentimientos. Y a las desconsoladas que están viviendo esta situación les digo: no lo tomes personal, no es tu culpa, a ti no te faltó dar amor ni carecías de atributos.  Evita resentimientos respecto a los hombres o las relaciones. En los momentos de tristeza busca apoyo de tus amistades y familiares .Enfoca tus pensamientos hacia el perdón, la compasión y el amor. Y recuerda, ¡nunca es tarde para rehacer tu vida!

Commentarios cerrados.