Viernes, 20 de julio de 2012

Tu Dosis Diaria de Motivación:

En esos instantes en que estamos a punto de perder la calma, deberíamos imitar el comportamiento de un águila. Esta ave, cuando se encuentra con mal tiempo, en lugar de volar a través de la tempestad, majestuosamente y sin perder la calma, comienza a abrir sus alas hasta extenderlas a ocho pies de ancho. En ese momento asciende sobre la tormenta y se eleva hasta lograr una altura donde el clima está despejado. Éstos plumíferos tienen la habilidad de llegar a una asombrosa elevación de 10 mil pies, algo que ninguna otra ave alcanza y por eso el águila es el único animal de su especie que ha compartido los cielos con aviones comerciales a esas alturas.

La próxima vez que alguien te provoque, en vez de rebajarte a su nivel, actúa como un águila
esplendoroso; extiende tus alas y asciende hasta un cielo despejado donde siempre, al igual que este pájaro, hallarás la paz.

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